BikeSphere: ¿La solución a los accidentes de ciclistas?

BikeSphere

A estas alturas del año 2017, los accidentes de tráfico sufridos por ciclistas muestran unas cifras alarmantes, tanto que incluso podría empezar a considerarse un problema social. Teniendo en cuenta estos datos, la empresa Michelín ha llevado a cabo una iniciativa que pretende reducir el número de accidentes que afectan a los ciclistas y conseguir que puedan circular de forma mucho más tranquila y segura: BikeSphere.

Existen diferentes causas por las que se producen estos accidentes, pero hay una que se repite desde hace años, y es el no respetar la distancia de seguridad entre vehículo y ciclista que debería ser de 1 metro y medio. Por este motivo, y en colaboración con la agencia de comunicación digital WYSIWYG, Michelín ha inventado un dispositivo que tiene como objetivo visibilizar al ciclista en momentos de poca luminosidad.

BikeSphere, la solución

El funcionamiento del dispositivo es básico ya que tan sólo utiliza sensores y luces. ¿Y cómo los utiliza? Al hacerse de noche o en días de poca luminosidad, las luces se encienden formando una circunferencia alrededor de la bicicleta, marcando el límite de seguridad establecido. En caso de que un conductor no respete la distancia, los sensores lo detectan e incrementan la intensidad de las luces para alertar del peligro al conductor del vehículo y también al ciclista. Además, el dispositivo es inteligente de modo que durante el día ahorra batería activando sólo las luces de posición.

¿Dónde comprarlo?

¿Dónde podrás adquirir el dispositivo? En principio, BikeSphere no se pondrá a la venta en ninguna tienda, sino que estará disponible en código abierto (open source) de modo que cualquiera podrá acceder a él. Eso sí, para poder utilizarlo será necesario contar con una impresora 3D.

Esta iniciativa forma parte de la campaña #TrendyDrivers, con la que Michelín pretende concienciar a los más jóvenes sobre la importancia de la seguridad vial, y aumentar también la seguridad entre ciclistas y conductores.

Es evidente que esta no es la solución definitiva para acabar con los incidentes a los que se arriesgan los ciclistas cuándo circulan por carretera, pero no cabe duda que sirve para visualizar un problema que necesita una respuesta por parte de la sociedad.

Lo que sí necesitamos, sin duda, es más empatía y muchísimas más educación vial.