Cómo convertirse en socorrista profesional

socorrista profesional

¿Alguna vez te has sentido seducido por la idea de trabajar de socorrista? Es lógico que a cualquier amante de la natación se le pase esta idea por la cabeza, ya que es una forma de utilizar ciertas capacidades para algo más que el deporte en sí. Puede ser la oportunidad de convertir una afición en tu trabajo. Hoy te contamos cuáles son los pasos generales para conseguir dedicarte a salvar la vida a otras personas.

Convertirte en socorrista profesional

En la actualidad el socorrismo tiene una formación normalizada que se imparte en todas las comunidades autónomas. Existen diferentes organismos que se encargan de formarte y expedir el título, y todos ellos están homologados.

¿Se necesita algún requisito para acceder al curso? Sobra decir que tienes que demostrar tener un nivel de natación medio-alto. (Esperamos que lo hayas dado por hecho). El requisito realmente indispensable es haber cumplido ya los 16 años y tener el título de la E.S.O. Además, es recomendable tener conocimientos o algún título específico en primeros auxilios ya que puede ser una ventaja a la hora de aspirar a ciertos puestos de trabajo.

socorrista profesional
Cumplidas estas condiciones, es hora de inscribirse para hacer el curso. ¿Y que es lo que vas a aprender? En primer lugar, el contenido se centra en enseñarte salvamento. No vale sólo con saber nadar bien y rápido,  sino que te mostrarán cómo desenvolverte en diferentes terrenos, a utilizar todos los materiales disponibles, protocolos de actuación, técnicas de rescate, de remolque, etc… Por otro lado, aprenderás también sobre primeros auxilios: reanimación, vendajes, posiciones de seguridad, manejo de lesiones, etc. Y por último también tendrás que estudiar conceptos de legislación.

Una vez terminado el curso, te tocará examinarte. Y tendrás que realizar tres tipos de examen: un examen teórico de todo lo aprendido, una serie de pruebas físicas y también un examen prácticos de técnicas de salvamento y primeros auxilios. Probablemente lo que más te interese ahora mismo será saber en que consisten las pruebas físicas. Y, aunque han variado en los últimos años y no son las mismas en todas las comunidades autónomas, por lo general deberías ser capaz de superar las siguientes pruebas:

  • Natación estilo libre en 300 m en menos de 8:00 min
  • Apnea 15 m
  • Prueba específica de presas y zafaduras
  • 50 m de natación con remolque de víctima

¿Te ves capaz? Si es así puede que encuentres en este post una nueva motivación laboral o incluso puedes plantearte esto como un nuevo reto. En cualquier caso, te animamos a que lo intentes. ¡Be Brave!