El descanso como parte clave del plan de entrenamiento

plan de entrenamiento

Las actividades y el tipo de ejercicios que realizamos durante nuestros entrenamientos están orientados a conseguir una serie de objetivos físicos o de rendimiento, pero debemos recordar que tan importante es el entrenamiento como el descanso que le damos a nuestro cuerpo.

Durante el entrenamiento nuestro cuerpo es sometido a una serie de cargas, pero es durante el periodo de descanso cuándo estas cargas hacen efecto y se producen las adaptaciones en nuestro cuerpo. Por este motivo respetar los tiempos de recuperación, es decir, el descanso, es una parte más en el plan de entrenamiento. Tan importante que muchos lo denominan descanso activo, para marcar esta importancia de incluirlo dentro de las rutinas de entrenamiento.

plan de entrenamiento
Para progresar, debemos entender también que el descanso no es simplemente parar un día y seguir al día siguiente, sino que debe ir en función de las cargas de trabajo que estemos realizando. Además, debemos diferenciar dos tipos de descanso: primero, el que se realiza entre series dentro de la propia rutina de entrenamiento y, en segundo lugar, el descanso que se realiza entre días de entrenamiento.

El descanso entre series es muy importante para trabajar nuestra resistencia muscular y conseguir realizar entrenamientos mucho más efectivos, mientras que el descanso entre días de entrenamiento (que es probablemente el más importante y el que más gente suele saltarse) es fundamental ya que es durante este descanso cuándo nuestro cuerpo incorpora y asimila todo lo entrenado y consigue hacernos mejorar a distintos niveles.
Otros dos factores que debemos controlar para cuidar nuestro descanso son la alimentación y las horas de sueño. Una correcta alimentación ayuda a la recuperación y al trabajo de nuestro cuerpo durante el entrenamiento. Por otro lado, las horas de sueño deben ir también en función de las cargas de entrenamiento, de modo que tras una jornada intensa deberíamos procurar dormir entre 8 y 10 horas como mínimo.
Dormir y comer bien como parte del descanso, ya que son factores imprescindibles para que nuestro cuerpo pueda seguir el ritmo de nuestra actividad física y pueda estar al máximo rendimiento.