¿Cómo pueden ayudarte los ejercicios de propiocepción?

ejercicios de propiocepción

Seguro que en muchísimas ocasiones has oído hablar de la propiocepción y probablemente hayas realizado muchos ejercicios de este tipo durante tus entrenamientos.

¿Qué beneficios tienen los ejercicios de propiocepción?

Es importante entender que la propiocepción es la capacidad de nuestro cuerpo para localizar nuestras articulaciones, es decir, es la forma de informar a nuestro cerebro sobre el estado de nuestros músculos y articulaciones. Hablando claro: gracias a los ejercicios de propiocepción nuestro cerebro consigue tener mayor capacidad de control sobre nuestros músculos y articulaciones y esto le permite actuar mejor ante imprevistos. Por ejemplo, si pisamos mal y corremos riesgo de torcernos un tobillo, los ejercicios de propiocepción nos ayudarán a que nuestro cerebro reaccione y evite los daños que puedan causarse por esta torcedura. Pero además de este, ¿qué otros beneficios aportan los ejercicios de propiocepción?:
– Mejoran nuestra capacidad de mantener el equilibrio.
– Regulan nuestro control del espacio y del tiempo.
– Mejoran nuestra capacidad de reacción.
– Fortalecen las articulaciones.
– Aportan información sobre nuestra posición corporal.
– Corrigen el desplazamiento voluntario del centro de gravedad.

ejercicios de propiocepción

Lo cierto es que todos estos beneficios están estrechamente relacionados con la prevención de las lesiones; ya que mejoran el equilibrio, la coordinación y la estabilidad, y ayudan a tonificar y a fortalecer la musculatura anti-gravitatoria.
Todos estos factores tienen también especial importancia durante la recuperación de una lesión. Tras una lesión reciente, los músculos y las articulaciones se estiran más de lo normal y esto hace que la información que recibe nuestro cerebro no sea del todo exacta por lo que nuestro cuerpo no podrá reaccionar con tanta precisión y aumentarán las probabilidades de recaer en la misma lesión.

Cómo entrenar la propiocepción

Para entrenar la propiocepción se utilizan ejercicios muy simples que guardan relación con el equilibrio y la coordinación. El entrenamiento consiste en modificar una serie de variables que alteran nuestro equilibrio y esto puede hacerse modificando el tipo de apoyo, la superficie en la que nos desplazamos o la percepción visual. Además podemos hacer ejercicios de propiocepción sin ningún tipo de material, es decir, utilizando sólo nuestro cuerpo o también con complemente como balones, plataformas, bancos, o material especializado como el bosu, el t-bow o el balanceboard, que sirven para trabajar el equilibrio de forma estática.

Practiques el deporte que practiques, debes trabajar la propiocepción ya que previene y ayuda a superar lesiones que están presentes en cualquier tipo de práctica deportiva, como puede ser una torcedura de tobillo. Así que recuerda añadir siempre ejercicios de este tipo en tus rutinas de entrenamiento, no te llevarán mucho tiempo ni esfuerzo y, como ya te hemos dicho, tienen muchos beneficios para ti.