El peligroso golpe de calor

Golpe de calor

Con el verano a la vuelta de la esquina y el calor, correr se hace más complicado y toca extremar las precauciones para evitar los golpes de calor.

Cualquier corredor, amateur o no, se siente especialmente sensibilizado con las lesiones, que evita tener a toda costa pero a veces nos olvidamos de otros riesgos que pueden comprometer seriamente la salud. Es fácil confundir un golpe de calor con cansancio o mareo común. Si con las altas temperaturas te sientes así…¡cuidado!

Nuestro cuerpo es sabio y por ello se autoregula para mantener una temperatura corporal constante y alejada de todo peligro pero cuando las condiciones ambientales son excesivas y el calor veraniego es elevado, la temperatura corporal aumenta más de lo debido y la salud se ve mermada.

Con una temperatura elevada del cuerpo y corriendo, podemos llegar a hipertermia, momento en el que la temperatura corporal alcanza unos niveles muy peligrosos y pierde entonces esa habilidad de autoregulación de la temperatura. El cuerpo entra en un estado de deshidratación crónica al perder agua y sales, algo imprescindible para poder continuar con el entrenamiento.

El cuerpo entra en estado de hipertermia también en ambientes con mucha humedad y poca ventilación y no solo con temperaturas elevadas.

golpe de calor

Lo recomendable es evitar correr en horas de mucho calor o mucha humedad, pero si llegado el caso creemos que podemos sufrir hipertermia, toma nota de los síntomas:

  • Sed intensa.
  • Sudoración excesiva.
  • Calor Sofocante.
  • Debilidad.
  • Calambres musculares.
  • Mal funcionamiento del sistema digestivo como dolor de estómago, náuseas o vómitos.

Todos estos síntomas pueden parecernos muy comunes en el día a día cuando llegan los meses de mucho calor y pueden confundirse con un agotamiento común. Pero debemos prestar especial atención cuando estamos haciendo deporte, especialmente corriendo largas distancias.

Si conseguimos identificar la hipertermia a tiempo, se puede solucionar. ¿Cómo? Permaneciendo en un lugar fresco y ventilado, refrescándonos con agua fría y bebiendo un poco de agua con sal. También ayudan las compresas de hielo en puntos estratégicos como cuello, espalda, cabeza, frente y axilas o dándonos un baño con agua fría.

En el caso de hipertermia severa, se puede presentar sensación de latidos o presión en el cerebro, migrañas, confusión y hasta vértigo, desorientación o desmayos. En ese nivel, el cuerpo es incapaz de bajar la temperatura con la ayuda de compresas frías o hidratación y se hace necesario acudir a un hospital de inmediato.

El golpe de calor no lo sufren solo los corredores amateur sino también los atletas mejor preparados con lo que ¡ten cuidado!